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El amor y la pasión


Muchas veces uno se pregunta sobre el origen del amor, la necesidad de vivir una fuerte pasión. Se duda sobre si su origen es psicológico o físico. También uno puede llegar a plantearse si es capaz de controlar sus impulsos para enamorarse o caer en una pasión desenfrenada.


La realidad es que la pasión es generada por una molécula llamada feniletilamina. Esta molécula es producida por el cerebro tras experiencias como un cruce de miradas o un apretón de manos y hace que surja la pasión. Así, otras sustancias como la dopamina o la norepinefrina crean las sensaciones de euforia, falta de apetito o exaltación propias de situaciones en las que uno llega a vivir la pasión.

El amor es un sentimiento que favorece la autorrealización personal, tanto cuando éste es recibido como cuando se entrega a la pareja. Cuando uno obtiene y ofrece amor no es un rato o un día, sino que debe entenderse como una actitud constante.

Sentimientos en los niños


El niño a nivel emocional, experimenta una serie de cambios como consecuencia de su crecimiento, de su interacción con los demás y del proceso de aprendizaje que constituye la base del desarrollo del ser humano como tal.


En estas edades el niño posee un abanico más amplio de expresión de emociones y sentimientos que en el periodo anterior, un mayor desarrollo del lenguaje y los nuevos acontecimientos que se van dando en su vida van a contribuir a ello.


Las rabietas tienden a disminuir en frecuencia y en intensidad, adquiriendo un estado emocional más equilibrado, sin llegar a darse cambios anímicos tan volubles como en años anteriores. Esto no significa que puedan surgir conductas negativas; es más, es un período en el que el comportamiento de los padres va a jugar un papel relevante en el aprendizaje de su hijo.


Durante esta etapa acontecen nuevas experiencias para el niño, como su entrada en la escuela y el contacto diario con otros compañeros. Este inicio dentro del ámbito escolar, a veces es fuente de ansiedad o de rechazo por algunos niños, los cuales lo exteriorizan con constantes negativas, lloros u otros síntomas. Tanto padres como profesores habrán de cuidar este aspecto para que el proceso sea lo más satisfactorio posible.


Extasis entre adolescentes. ¡Dile NO a las drogas!


Deshidratación, sudor abundante, taquicardia, temblores, sequedad de boca, son algunos de los efectos fisiológicos que provoca.


Sin duda, el éxtasis es la droga de la que más ha aumentado su consumo en los últimos años. Milton Rojas, psicólogo de Cedro, indica que las primeras evidencias de este estupefaciente se remontan hasta hace casi 10 años y que hoy se incrementa de manera alarmante.


Rojas indica que predominantemente esta droga es consumida por adolescentes y jóvenes de estratos socioeconómicos medio altos y elevados, debido principalmente a su alto costo. Las consumen en fiestas "raves" con fines de diversión debido a las sensaciones extremas que produce la sustancia. También indica que según los datos extraídos de pacientes de "Lugar de Escucha" servicio de consejería de Cedro; el incremento en el consumo de estas sustancias se debe en parte a la reducción de su precio.


Advierte que el consumo de éxtasis representa un peligro extremo para los jóvenes, ya que se trata de un potente estimulante del sistema nervioso central, que puede desencadenar reacciones adversas, e incluso conducir a la muerte.

En el caso de las drogas sintéticas o químicas, como el éxtasis, es mucho más difícil determinar la presencia o ausencia de consumo, dado que la mayoría de estas sustancias no tienen olor ni sabor. Sin embargo, hay algunas características que suelen presentar los consumidores luego de 6 u 8 horas de haber consumido la sustancia: en el plano orgánico, convulsiones, aumento severo de la temperatura corporal (hipertermia), en el plano psicológico, crisis de ansiedad, depresión y alucinaciones.

FUENTE. cedro


Adictos al juego


La ludopatía es la adicción a los juegos de azar (máquinas tragamonedas, casinos, bingos, carrera de caballos, etc.) con la incapacidad de no poder detenerse ni abstenerse de los mismos.

Una de las señales de alarma son los gastos que se llegan a consumar en los juegos, gastando todo su sueldo o pensión mensual, acaban con sus tarjetas de crédito, piden dinero prestado, empeñan los bienes de su hogar, hasta perder todas sus propiedades en casos extremos.

Estas personas se esperanzan en ganancias que les vienen sin mayor esfuerzo y en corto tiempo, así mismo el momento de ganar está lleno de tanta adrenalina que los hace sentir muy "vivos" y además con dinero; pero cuando llega el momento de las perdidas económicas, el jugador experimenta estrés y depresión, con ganas de intentar regresar a jugar para recuperar lo perdido, pero lamentablemente pierde mucho más dinero.

Cuando están sin jugar sufren de angustia intensa y niegan la realidad del problema mintiendo, se tornan agresivas frente a la perdida económica; deterioran sus condiciones laborales, relaciones de pareja y familiares por preferir el juego. Quienes caen en este vicio pueden estar tratando de olvidar sus problemas, ocupar su tiempo libre, entre otros motivos.

En estos casos se necesita que el jugador tome conciencia y acepte recibir atención psicológica especializada siguiendo un tratamiento, junto con el apoyo de la familia en este proceso.

FUENTE: epensa

Trastornos del sueño en niños


Pesadillas nocturnas, insomnio y somnolencia son los enemigos del buen dormir infantil. Las consultas médicas crecen porque aumentan los estímulos que el niño recibe del medio ambiente, como: la televisión, la computadora, los juegos virtuales y el cambio de horario, que perturban el desarrollo familiar y afectan severamente a los niños, perjudicando el descanso reparador que los mantiene sanos física y psíquicamente.


Dormir mal en los niños provoca una serie de consecuencias: se altera el ritmo cardiaco, se modifica la respiración y varía la temperatura corporal. Estas alteraciones trastocan el ciclo natural del sueño e interrumpen el descanso.


Deben reacomodarse las pautas de vida, mediante la enseñanza de límites coherentes, sin temor a limitar las libertades del niño. Es recomendable también enseñar al niño desde pequeño sobre cuál es la hora de acostarse y de levantarse, establecer horarios para cada comida, para la higiene personal y para el juego. Otro consejo es limitar los horarios de consumo televisivo, que es apropiado para organizar el día cotidiano del niño.


Para diagnosticar un trastorno del sueño es primordial descartar enfermedades cuyos síntomas sean insomnio, somnolencia y pesadillas.